lunes, 28 de abril de 2008

Venecia

Las Vegas Critical mass

Con algunas gentes de la "critical mass"

La falsa Venecia de Las Vegas


Durante las últimas semanas el tiempo ha pasado veloz, escabulléndose entre los días soleados de la primavera del desierto y las horas intensas en el departamento, donde, en breve, empezarán a conectar el aire acondicionado. He estado bastante atareado porque, como os conté, mi jefe se marcha de vacaciones a Inglaterra a mediados de Mayo y quiere tener todos los análisis listos para entonces. Durante los fines de semana ha habido algún domingo perezoso con sobremesa de enchiladas y vino californiano mientras el sol se cuela por la persiana de mimbre, la radio tararea la actualidad del mundo en su rincón habitual, y los gatos vagabundean por el piso. También he estado en un par de “barbacoas”, puro topicazo y deporte favorito de los estadounidenses en cuanto empieza a hacer buen tiempo. En ellas he tomado el sol, he probado las costillas al estilo del suroeste, conocido a dos parejillas brutales, Nita y John, su marido, y Ben (Constantino) y Helena, su novia. Nita trabaja en el servicio de parques nacionales habla rápido, sonríe mucho, y es extrañamente cariñosa. John es geólogo, pero le apasiona la música, la cultura y la historia de Cuba, y quiere ir a la isla caribeña cuanto antes. Es gracioso. Ben es biólogo molecular, neoyorquino y descendiente de italianos, bajito pero con una carcajada fuerte, mediterránea, y la mirada limpia. Helena es de esas mujeres que no llaman la atención cuando en realidad son espectaculares.

Otro de los descubrimientos de este mes de Abril ha sido Venecia. Más de una vez os he dicho que en Las Vegas faltan espacios públicos donde pararse y “estar” un rato, pues bien, he descubierto uno de ellos en el “Venetian”, uno de los grandes casinos de “Las Vegas Boulevard”, que guarda en su interior una pequeña reproducción de la ciudad de los canales. Hay en esta Venecia irreal un cielo permanentemente pintado con los colores del crepúsculo, un “gran canal” que huele a cloro de piscina, seguratas vestidos de “carabinieri” y góndolas auténticas con “gondolieri” que cantan operetas bailando “twist”. Todo tiene un toque onírico que recuerda a la película “El show de Truman”; las mansiones pintadas de tonos pastel, las calles y animadas plazas, los palacetes con bandas de música, los bancos junto a los canales. Le falta ese olor profundo a sal marina y cieno antiguo que tiene la Venecia verdadera, y la humedad, y las sirenas de los barcos en la lejanía, pero da el pego y es, desde luego, un sitio excelente para relajarse, leer, tomarse un helado o cenar a la luz de las velas. Surrealista.

El martes de la semana pasada ocurrió una desgracia, se me estropeó la bicicleta y tuve que ir al departamento en autobús, bueno, en autobuses, porque cogí dos. Ambos tardaron mucho (en pasar por la parada y en hacer su recorrido), y el ambiente en ellos, especialmente por la noche, era muy poco recomendable. Tomar el autobús en el imperio del automóvil implica encontrarse con mundo de luces apagadas, capuchas, miradas esquivas y olores acres. En el viaje de vuelta, un abuelete sin dientes y enganchado a un gigantesco termo de café se tiró media hora cantando canciones de Arkansas a voz en grito, e intentándonos convencer a todos de que Dios había creado todos los peces, las aves y los animales (en este orden) del mundo.

Hablando de transportes y de movilidad urbana, ¡¡he descubierto que en Las Vegas también existe la “bicicrítica”!!. Bueno, aquí la llaman “critical mass” y quedan los últimos viernes de cada mes frente al Zara del “Fashion Mall” (parece de coña, pero es así). Fue alucinante, apenas éramos 100 personas y nos costaba llenar los cuatro carriles del “Las Vegas Boulevard” para impedir el paso a los taxis, las limusinas y los todoterrenos-tanque que circulan por esta parte del mundo, pero lo logramos. Había mucho personajillo; modernetes, inadaptados, canadienses, mexicanos con bigotillo y “gorra flotante”, y adolescentes con bicicletas enanas de esas que valen para hacer piruetas. En general la gente no se desperdigaba demasiado y la actitud de los automovilistas no era ni mejor ni peor que en Madrid (los taxistas eran incluso más amables). Me faltaron las consignas (“no contamina, no gasta gasolina”), y el “Patio Maravillas” al final, pero había bastante colegueo y en general estuvo muy bien. De rato en rato se hacían paradas en las gasolineras para beber algo y descansar un rato. Al final terminé tomando unas copillas en el “Downtown” con una gente y me llevé la libreta llena de teléfonos y direcciones de correo.

Contaros también, y esto si que es importante, que he decidido que si me lo proponen, voy a quedarme más tiempo aquí. La ciudad es una puta mierda por más que este intentando exprimirla lo que pueda, pero por lo menos parece que ya ha terminado mi calvario burocrático, estoy mejorando mi inglés, y si aprovecho bien en el curro y si saco alguna publicación más durante lo que queda de año, igual luego me va a ser más fácil encontrar cosas en España, o en otro sitio más cercano y/o más agradable, que en “Las Vegas”. En todo caso, que sepáis que, si al final me quedo, nada va a impedir que el cinco de Julio (el día de mi regreso, por lo menos de momento), sea un día un poco triste. Sí no me quedo, ancho es el mundo y hermoso el pensar que hay un lugar al que pertenezco, un sitio al que volver. Otros no son tan afortunados.

En el blog he colgado un video de la “critical mass” y unas fotos de mis compis de piso. En la entrada anterior hay un pequeño homenaje que le hice a “Rosario la Dinamitera” (en paz descanse) el día de mi cumpleaños.

Mis compas

Esta es Karla Villareal, de Sinaloa (México), cocinera de quesadillas y "shakes", feminista-metrosexual y amante de los animales. Un encanto.



Esta es Rachael Cabeza de Vaca (el apellido va en serio), de Nuevo México (EEUU), aficionada a la brujería y a la medicina oriental, y conductora de un descapotable.

lunes, 21 de abril de 2008

Para Rosario, fallecida hace unos días

717 Ann Drive. Las Vegas (Nevada) 14/04/2008.

Seamos tolerantes: en el ámbito cultural, podemos seguir hablando de "reyes del deporte", "reinas de la belleza" y "príncipes de la elegancia"; pero en política, la democracia no admite ningún otro rey ni ninguna otra majestad que la voluntad de los ciudadanos. Esa modesta tontería es la República. Y luego ya veremos.

Santiago Alba Rico

lunes, 7 de abril de 2008

Creation versus Evolution

La guinda de esta semana ha sido sin duda alguna la charla a la que asistí el Lunes “Creación versus Evolución, el debate”, patrocinada por la sección de la UNLV del “Campus Crusade for Christ”, una asociación de extrema derecha ultra-religiosa que cuenta con acólitos en muchas Universidades del país. En la charla se enfrentaban el decano de la facultad de Ciencias biológicas, defendiendo la teoría de la Evolución, y el Dr. Charles Jackson, del “Point of Origin Ministries”, defendiendo el “Creacionismo”. El decano empezó comentando las diferencias Ciencia y Religión, entre las “teorías” en las que se basa la primera, que han de ser demostradas de forma experimental, y las creencias en las que se basa la segunda, libres según el pensamiento de cada cual, pero siempre dentro de lo subjetivo. También habló de las diferentes “cosmogonías”, o formas de ver el mundo, de las distintas religiones, contrastándolas con las distintas teorías evolutivas desarrolladas durante los últimos dos siglos. Terminó destacando las evidencias irrefutables de la evolución de las especies en el sentido en el que empezó a ser descrita por Darwin a finales del siglo XIX.

Fue una exposición magnífica en los contenidos, pero somera en las formas. El creacionista, sin embargo, aunque no dijo “nada”, apabulló al auditorio. No paraba de gesticular, de moverse de un lado a otro del escenario, de utilizar el ritmo del lenguaje y el volumen de su voz para dar énfasis a sus ideas. Las diapositivas saltaban en la pantalla una tras otra en un espectacular despliegue de fotografías a todo color, de mensajes grandotes escritos en letra tipo “Verdana”. Durante una hora no hizo otra cosa que señalar que hay muchos aspectos de la teoría de la evolución que actualmente están siendo cuestionados, pero no aportó ni un sólo dato, que evidenciara la existencia de un “diseñador inteligente” responsable de la creación de todos los organismos vivos, pero eso era lo de menos, lo importante era dejar en ridículo al oponente. Sorprendentemente, el “creacionista” no habló nada de religión, y cuando el decano mencionó la Biblia de refilón para apoyar una parte de su explicación, el “creacionista” tuco el morramen de decirle que, por favor, sólo le hablara de ciencia. La forma de trabajar del Dr. Jackson me recordó mucho a la que utilizaban los “conspiracionistas” del 11-M. Primero se localiza cualquier resquicio de duda, por estúpido que sea, en una serie de hechos, y luego se hace depender de un detalle concreto la veracidad de los mismos, abrumando con minucias, aturullando a la audiencia, hasta que una parte de la misma te da la razón por pesao. Asimismo, al igual que los negacionistas del cambio climático, el Dr. Jackson hizo un abuso descarado de esa cosa que tiene la ciencia que es el trabajar con probabilidades. En ciencia nunca se puede decir que algo es verdadero, si no que hay una probabilidad muy alta de que lo sea. Bueno, pues los “creacionistas” le dicen a la gente corriente que como los científicos no están 100% seguros, lo que dicen no es de fiar.

El “creacionista” levantó a las filas del departamento, que asistieron casi al completo al “debate”, en una selva de manos alzadas. Varias intervenciones, entre ellas la mía, iban en el sentido de que en ciencia, si quieres lanzar a la palestra una teoría nueva, no basta con refutar la anterior, sino que debes refutar la tuya. Un hombre mayor que permaneció callado durante la mayor parte de la charla le dijo al tipo que, incluso aunque pudiera echar abajo la teoría de la evolución, cosa que evidentemente, no hizo, aún así no bastaría, tendría que demostrar científicamente que existió un diseñador inteligente, y quien fue el pájaro. Pero ni con esas, el creacionista le salió con un estudio filogenético según el cual la mayor parte de las cabras actuales proceden de unas pequeña población originaria de oriente medio... lo cual demuestra, según el Dr. Jackson, la existencia de Noé y el gran arca. Cágate. Rebeca, una chica de San Francisco que visita de vez en cuando el departamento, me dijo que la existencia de tipos como este la avergonzaban. Hizo, además, una observación curiosa “El doctor Jackson no ha venido a dar una conferencia, sino a entretener a la gente”... y ser un “entertainer” es algo muy valioso en la sociedad del espectáculo actual, especialmente aquí, donde la gente pasárselo pipa (en el cine, viendo la tele, en las atracciones de Disneylandia... etc). Al final de la charla el Dr. Jackson se quedó en su atril, mostrando de nuevo sus diapositivas, ante la embelesada audiencia de sus verdaderos “supporters”, los pipiolos del “Campus Crusade for Christ, UNLV chapter”. Por supuesto, el “gran debate” dio mucho juego en el Departamento durante el café del miércoles. Peter, el director, me dijo que están preocupados, si los científicos pierden el contacto con la población, esta gente llena el hueco. Y tienen dos cosas que nosotros no tenemos, mucho tiempo y mucho dinero. En EEUU, el diseño curricular de las escuelas depende de los condados (no es ni federal ni estatal), y en algunos de ellos, en Texas, Alabama, Idaho, Utah... y hasta en la muy liberal Pennsylvania, han logrado cambiarlo. Así, en estos sitios, los niños y los adolescentes, sean católicos, protestantes, budistas, musulmanes o ateos, aprenden que a los animales los ha hecho Dios (o por lo menos, su versión ciencia-ficción, el “diseñador inteligente”) , y que Darwin es sólo un aprendiz entre otros.

Bueno, y cambiando de tema, comentaros que parece que mi inglés, por fin, está mejorando. Sigo hablando más o menos igual que cuando llegué (con algo más de vocabulario, quizá), pero mi “listening” se ha subido por las ramas. Ahora puedo ver algunas pelis y documentales sin subtítulos, y estoy empezando a entender las canciones de Tracy Chapman. Me he enganchado a una emisora de radio de puta madre que oigo todo el rato, la NPR (National Public Radio), tienen noticias muy interesantes y hacen preguntas difíciles a la gente que entrevistan. El otro día estuvieron hablando un buen rato sobre el pinchazo de la burbuja inmobiliaria “property bubble” en España, en relación con la crisis de las hipotecas basura en EEUU. Trato de limitar mi contacto con los “latinos” para no hablar demasiado en español, incluso, con Karla, mi compa, hablo en inglés entre semana. Además, el inglés de los chicanos, en el que la vocalización es una entelequia, no hay quien lo entienda. Veis, este sí me sigue costando, al igual que los acentos del medio-oeste.

Por lo demás, deciros que aunque en el correo anterior estuviera un poco triste, que nadie se alarme, estoy bien, muy tranquilito y muy centrado. Lo que ocurre es que echo en falta mi vida social de Madrid, y los servicios y la vida cultural que hay en cualquier ciudad europea más o menos grande.

En el blog, he subido unas fotos de mi excursión del Domingo pasado a la reserva de Mojave. La próxima semana hago un monográfico del depar y de la casa en la que vivo. Prometido.

Mojave Natural Preserve

La reserva natural de Mojave está en el centro del desierto que tiene este mismo nombre, en California, pero a tan sólo una hora y media de Las Vegas.


Estas son las "Dunas de Kelso", un enorme campo de dunas. Ése dçia hacía un viento tremendo.




Un grupito de "Joshua trees" (Yucca brevifolia), una planta extraña y fascinante.