La guinda de esta semana ha sido sin duda alguna la charla a la que asistí el Lunes “Creación versus Evolución, el debate”, patrocinada por la sección de la UNLV del “Campus Crusade for Christ”, una asociación de extrema derecha ultra-religiosa que cuenta con acólitos en muchas Universidades del país. En la charla se enfrentaban el decano de la facultad de Ciencias biológicas, defendiendo la teoría de la Evolución, y el Dr. Charles Jackson, del “Point of Origin Ministries”, defendiendo el “Creacionismo”. El decano empezó comentando las diferencias Ciencia y Religión, entre las “teorías” en las que se basa la primera, que han de ser demostradas de forma experimental, y las creencias en las que se basa la segunda, libres según el pensamiento de cada cual, pero siempre dentro de lo subjetivo. También habló de las diferentes “cosmogonías”, o formas de ver el mundo, de las distintas religiones, contrastándolas con las distintas teorías evolutivas desarrolladas durante los últimos dos siglos. Terminó destacando las evidencias irrefutables de la evolución de las especies en el sentido en el que empezó a ser descrita por Darwin a finales del siglo XIX.
Fue una exposición magnífica en los contenidos, pero somera en las formas. El creacionista, sin embargo, aunque no dijo “nada”, apabulló al auditorio. No paraba de gesticular, de moverse de un lado a otro del escenario, de utilizar el ritmo del lenguaje y el volumen de su voz para dar énfasis a sus ideas. Las diapositivas saltaban en la pantalla una tras otra en un espectacular despliegue de fotografías a todo color, de mensajes grandotes escritos en letra tipo “Verdana”. Durante una hora no hizo otra cosa que señalar que hay muchos aspectos de la teoría de la evolución que actualmente están siendo cuestionados, pero no aportó ni un sólo dato, que evidenciara la existencia de un “diseñador inteligente” responsable de la creación de todos los organismos vivos, pero eso era lo de menos, lo importante era dejar en ridículo al oponente. Sorprendentemente, el “creacionista” no habló nada de religión, y cuando el decano mencionó la Biblia de refilón para apoyar una parte de su explicación, el “creacionista” tuco el morramen de decirle que, por favor, sólo le hablara de ciencia. La forma de trabajar del Dr. Jackson me recordó mucho a la que utilizaban los “conspiracionistas” del 11-M. Primero se localiza cualquier resquicio de duda, por estúpido que sea, en una serie de hechos, y luego se hace depender de un detalle concreto la veracidad de los mismos, abrumando con minucias, aturullando a la audiencia, hasta que una parte de la misma te da la razón por pesao. Asimismo, al igual que los negacionistas del cambio climático, el Dr. Jackson hizo un abuso descarado de esa cosa que tiene la ciencia que es el trabajar con probabilidades. En ciencia nunca se puede decir que algo es verdadero, si no que hay una probabilidad muy alta de que lo sea. Bueno, pues los “creacionistas” le dicen a la gente corriente que como los científicos no están 100% seguros, lo que dicen no es de fiar.
El “creacionista” levantó a las filas del departamento, que asistieron casi al completo al “debate”, en una selva de manos alzadas. Varias intervenciones, entre ellas la mía, iban en el sentido de que en ciencia, si quieres lanzar a la palestra una teoría nueva, no basta con refutar la anterior, sino que debes refutar la tuya. Un hombre mayor que permaneció callado durante la mayor parte de la charla le dijo al tipo que, incluso aunque pudiera echar abajo la teoría de la evolución, cosa que evidentemente, no hizo, aún así no bastaría, tendría que demostrar científicamente que existió un diseñador inteligente, y quien fue el pájaro. Pero ni con esas, el creacionista le salió con un estudio filogenético según el cual la mayor parte de las cabras actuales proceden de unas pequeña población originaria de oriente medio... lo cual demuestra, según el Dr. Jackson, la existencia de Noé y el gran arca. Cágate. Rebeca, una chica de San Francisco que visita de vez en cuando el departamento, me dijo que la existencia de tipos como este la avergonzaban. Hizo, además, una observación curiosa “El doctor Jackson no ha venido a dar una conferencia, sino a entretener a la gente”... y ser un “entertainer” es algo muy valioso en la sociedad del espectáculo actual, especialmente aquí, donde la gente pasárselo pipa (en el cine, viendo la tele, en las atracciones de Disneylandia... etc). Al final de la charla el Dr. Jackson se quedó en su atril, mostrando de nuevo sus diapositivas, ante la embelesada audiencia de sus verdaderos “supporters”, los pipiolos del “Campus Crusade for Christ, UNLV chapter”. Por supuesto, el “gran debate” dio mucho juego en el Departamento durante el café del miércoles. Peter, el director, me dijo que están preocupados, si los científicos pierden el contacto con la población, esta gente llena el hueco. Y tienen dos cosas que nosotros no tenemos, mucho tiempo y mucho dinero. En EEUU, el diseño curricular de las escuelas depende de los condados (no es ni federal ni estatal), y en algunos de ellos, en Texas, Alabama, Idaho, Utah... y hasta en la muy liberal Pennsylvania, han logrado cambiarlo. Así, en estos sitios, los niños y los adolescentes, sean católicos, protestantes, budistas, musulmanes o ateos, aprenden que a los animales los ha hecho Dios (o por lo menos, su versión ciencia-ficción, el “diseñador inteligente”) , y que Darwin es sólo un aprendiz entre otros.
Bueno, y cambiando de tema, comentaros que parece que mi inglés, por fin, está mejorando. Sigo hablando más o menos igual que cuando llegué (con algo más de vocabulario, quizá), pero mi “listening” se ha subido por las ramas. Ahora puedo ver algunas pelis y documentales sin subtítulos, y estoy empezando a entender las canciones de Tracy Chapman. Me he enganchado a una emisora de radio de puta madre que oigo todo el rato, la NPR (National Public Radio), tienen noticias muy interesantes y hacen preguntas difíciles a la gente que entrevistan. El otro día estuvieron hablando un buen rato sobre el pinchazo de la burbuja inmobiliaria “property bubble” en España, en relación con la crisis de las hipotecas basura en EEUU. Trato de limitar mi contacto con los “latinos” para no hablar demasiado en español, incluso, con Karla, mi compa, hablo en inglés entre semana. Además, el inglés de los chicanos, en el que la vocalización es una entelequia, no hay quien lo entienda. Veis, este sí me sigue costando, al igual que los acentos del medio-oeste.
Por lo demás, deciros que aunque en el correo anterior estuviera un poco triste, que nadie se alarme, estoy bien, muy tranquilito y muy centrado. Lo que ocurre es que echo en falta mi vida social de Madrid, y los servicios y la vida cultural que hay en cualquier ciudad europea más o menos grande.
En el blog, he subido unas fotos de mi excursión del Domingo pasado a la reserva de Mojave. La próxima semana hago un monográfico del depar y de la casa en la que vivo. Prometido.