sábado, 8 de marzo de 2008

Cómo hacerse rico

"Death valley", en primer plano, un "Cotton-top cactus" (Echinocactus policephalus)


La semana pasada comenzó con la visita de Karl Stetter, un el microbiólogo alemán que descubrió las “arqueobacterias”. El departamento le entregó el premio al investigador del año y hubo una conferencia, una cena, una fiesta, y una salida de campo en su honor. La conferencia fue interesantísima y multitudinaria, la cena, un “buffet” interminable, y gracias a la fiesta conocí a compañeros de trabajo que aún no sabía ni que existían. En cuanto a la salida de campo, fue a “Death Valley” el segundo parque nacional más grande de los EEUU, una enorme depresión entre montañas con un clima infernal, dunas y enormes llanuras desoladas. Otro lugar hermoso y solitario en el que conducir millas y millas sin ver rastro alguno de presencia humana. El “Death Valley” está a tres horas de las Vegas, en el estado de California, y decidimos dormir allí para aprovechar el fin de semana. El lugar elegido fue “Panamint Springs”, una aldea diminuta en medio de la nada; apenas una gasolinera, un restaurante, una iglesia, una docena de casas de madera y chapa al más puro estilo “far west”, y unas cuantas calles con sus “estepicursores” (esas plantas que ruedan con el viento). En el restaurante había muchos seres rurales y peculiares que parecían sacados de South Park y afuera, más allá de las tiendas de campaña, los coyotes ululaban.

También nos visitaron los “perspective students”, esto es, la gente que quiere hacer el doctorado en el departamento al año que viene. Concertaron una entrevista con sus futuros directores y también con los que hemos sacado el título de doctor recientemente, para que les contásemos nuestra experiencia. Ésa tarde me sentí un poco abuelo cebolleta y hablé tanto inglés que horas más tarde, volviendo a casa, cuando un mexicano me preguntó si sabía donde estaba la “Federal Credit Union” (una especie de “Caja de Ahorros”), os juro que me quedé trabado y me costó contestarle.

Deciros también que durante este tiempo he asistido a varias charlas fuera del departamento. La semana pasada a dos conferencias que organizó la “Asociación de Estudiantes Negros” con motivo del aniversario de la muerte de Martin Luther King. Había pocos blancos y yo era uno de ellos. Muchos me dieron las gracias por asistir y la “presidenta” me pareció una tipa encantadora y con un carácter genuino. Esta semana fui a otra bien diferente, su título; “Cómo hacerse Rico; dime lo que quieres y te enseñaré como conseguirlo”. En serio. Estaba patrocinada por un casino y el conferenciante era Bob Proctor, un personajazo del quince. Cuando dijo al público “Si hacéis lo que os digo, en veinte años podéis ser millonarios” poniendo cara de póquer casi salto de la risa. Hubo miradas cómplices con otra gente que fue allá por puro morbo, como yo, pero otra gente tomaba apuntes y mostraba una atención inusitada. Al final hubo sandwiches gratis y mucho buen rollito. Fue toda una experiencia antropológica, ¡Que pena no haber tenido la cámara!.

Deciros también que poco a poco voy organizando los datos del “LRE experiment” y ya van saliendo los primeros resultados. A partir de ahora voy a tener una reunión semanal (y no quincenal) con mi jefe, y voy a intentar dosificarme el curro entre semana para no salir tarde. ¡Ah!, y el incidente aquel en la Oficina de la Seguridad Social al final quedó en nada. Fui a inmigración a contar lo sucedido y la funcionaria se limitó a decirme que no era asunto suyo. Toma ya. Esta es una sociedad en la que cada uno tiene su cometido y es imposible pedirle que se salga de ahí, donde la improvisación y la versatilidad no existen. Eso en algunas circunstancias (como con la funcionaria de la seguridad social), no ayuda, pero en otras (como con la funcionaria de inmigración), si. En fin, que parece que he resuelto el marrón. El calvario burocrático no ha terminado (he tenido que solicitar la tarjeta de nuevo), pero como ya me han dado el número de la seguridad social, Ala “el hawaiano” uno de los secretarios del Departamento, ha podido hacerme el contrato y por fin me han pagado los dos meses que me debían. Esta noche saldré a celebrarlo por el “Downtown”.

Y nada más chavales/as, bueno sí, que es un placer escribiros y que espero que todo vaya bien por allá. Este señor les desea una feliz semana post-electoral gane quien gane. ¡Ah! y disfruten de la primavera.

1 comentario:

Unknown dijo...

hOLA CHAVALIN!!!!

Por fin entro en tu blog leches, qe por unas cosa u otra aún no había estado!

me encanta lo de la conferencia de cómo hacerse rico.
Es que tú sabes que yo disfrutaría como un enano en ese planeta en el que vives!!!!

un fuerte abrazo edualdo.
Que se te echa mucho de menos.

José